201708.02
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«ESPAÑA ESTÁ DE MODA ENTRE LOS INVERSORES DE LA CITY»

Uría Menéndez cumple 25 años en el centro financiero y es testigo del interés que los grandes fondos tienen por las empresas españolas.

El despacho de abogados español Uría Menéndez celebró hace unos días una gran fiesta en el museo Victoria & Albert de Londres para conmemorar sus 25 años de presencia en el centro financiero de la City. «Abrimos esta oficina cuando ningún despacho español estaba aquí», apunta Juan Carlos Machuca, socio del bufete que lleva 17 años al frente de la oficina en la capital británica.

Rodrigo Uría, recuerda Machuca, tuvo la visión de llevar la firma a Londres para intentar captar negocio de los grandes bancos de inversión estadounidenses implantados en la City y para dar servicio a las empresas españolas que empezaban a mirar al mercado británico. Desde entonces, muchas cosas han cambiado, tanto en España como en la compañía.

España es hoy uno de los destinos favoritos por parte de los grandes fondos e inversores internacionales, como muestra el interés que ha levantado la venta de Abertis. El grupo de autopistas español tiene una oferta de compra por parte del grupo italiano Atlantia mientras que ACS baraja lanzar una contraoferta con la ayuda de fondos. «España está de moda entre los inversores de la City», asegura Machuca, quien indica que hasta 40 fondos han estado mirando al mismo tiempo algunos activos españoles en el sector de las infraestructuras.

Reformas

En su opinión, las reformas realizadas en el mercado laboral y en el sector financiero han mejorado la imagen de España. También han influido los buenos datos macroeconómicos, que han consolidado la economía española como una de las más sólidas de la Eurozona. La oficina de Uría Menéndez en Londres ha dado asistencia legal a algunas de las operaciones más relevantes protagonizadas por las empresas españolas en Reino Unido o por firmas británicas en España, como la compra de tres bancos británicos por Santander; la venta de Atento -propiedad de Telefónica- a Bain Capital; o la adquisición de ITP por Rolls-Royce.

«Nuestro despacho es mejor por tener oficinas en Londres y Nueva York», asegura Machuca. «Mandamos a los mejores profesionales a las oficinas internacionales y ese conocimiento redunda en toda la organización», ya que estar en la City y Wall Street permite tomar el pulso a las últimas tendencias en áreas como el derecho financiero y corporativo.

Experiencia

Como muestra de este compromiso con la experiencia internacional, Machuca recuerda que la mitad de los socios del bufete del área de mercantil han pasado por alguna de las sedes en el extranjero.

Según su responsable, la oficina de Londres no se limita simplemente a mantener una buena relación con los clientes o con otros despachos como Slaughter & May, con el objetivo de redirigir el trabajo que resulte de esos contactos a los expertos de la firma en España. Parte del trabajo se realiza desde el propio despacho londinense, que supone más del 1% de la facturación del grupo, y «es operativa y rentable», dice su responsable.

Uría, que ya representa a muchas de las principales firmas del Ibex 35, suele afrontar conflictos de interés a la hora de aconsejar a fondos de la City que quieren comprar activos o tomar participaciones en esos grupos. Otro de los criterios de la oficina es buscar trabajos complicados, más que acuerdos simples donde Uría no puede aportar todo su valor. «Nos gusta hacer operaciones complejas y únicas, no tanto por el importe sino por el grado de complejidad que representan».

Ante el proceso del Brexit (salida británica de la UE), Machuca cree que la City sufrirá una pérdida relativamente baja de negocios y se mantendrá como el gran centro financiero europeo. «Hemos creado un grupo en la firma para asesorar a los clientes en todo lo relacionado con el Brexit. Más que un gran cambio de las relaciones de inversión, lo que puede generar es modificaciones legales a las que fondos y empresas deberán adaptarse». Este grupo está formado por sesenta profesionales de la firma.

Ante la posibilidad de que España capte parte de la actividad que deje la City, el socio de Uría cree que «España ha llegado tarde a este proceso para presentar sus credenciales».